Por Cultura Lesbiana
El pasado septiembre, se hizo el lanzamiento de “Hipólita Ediciones” sello editorial de RIMA Red Informativa de Mujeres de Argentina, auspiciado por la Fundación Lésbica Astraea de Estados Unidos.
“Notas lesbianas. Reflexiones desde la disidencia sexual” de la autora Valeria Flores, es el primer título que lanza la editorial. El libro refleja la producción de mujeres feministas y lésbicofeministas de argentina, “con un énfasis particular en las que lo están haciendo desde la periferia, o más alejadas del centro hegemónico, y dando a conocer la producción que concierne a la temática lésbica.”
El segundo título que lanzarán será “Educación sexual y prevención de la violencia” de Liliana Pauluzzi, un texto que será el reflejo de los seminarios-taller brindados por Casa de la Mujer de la ciudad de Rosario desde hace más de 15 años en nuestra ciudad y otras ciudades del país.
Para quienes quieran comprar “Notas lesbianas” (y vivan en Argentina) pueden consultar en el sitio de la editorial, además se podrá encontrar en la Librería de Mujeres y otras librerias del país muy pronto.
Para más información y noticias sobre la editorial, visitar su página web:
http://www.rimaweb.com.ar/hipolita/
A continuación la presentación de este primer título, escrita por Irene Ocampo.
Rompiendo siglos de silencio
Esto es lo que efectivamente logra Valeria Flores en “Notas lesbianas. Reflexiones desde la disidencia sexual”. A través de la militancia engarzada en la tarea docente femenina, plantea en el corazón mismo del sistema que oprime a las mujeres, sistema que propone y efectiviza la no existencia de la sexualidad dentro del aula, por ejemplo, su propia existencia como ‘maestra lesbiana’.
“Notas lesbianas” no es sólo un libro de teoría lésbico feminista, ni de militancia panfletaria al estilo del feminismo radical de los años 70 del siglo pasado en los Estados Unidos o Europa. Aquí Valeria juega a compartir con todas y todos sus lectores el diálogo que ella propicia y apuntala con su cuerpo adentro del aula, en sus grados de primaria en la ciudad patagónica de Neuquén, y en la Universidad, como investigadorade la carrera de Ciencias de la Educación.
No es extraño, entonces, que a lo largo de estas páginas leamos citada a Adrienne Rich, una de las pensadoras lesbiana feminista más influyentes de las últimas décadas. La poeta norteamericana dedicó gran parte de sus primeros ensayos políticos a influir a las mujeres en la academia, planteando la necesidad política, que, como movimiento social, tienen las mujeres, y las lesbianas en particular, de ‘romper el silencio’ de la opresión, de quebrar las máscaras que ocultan la visibilidad, dentro del aula, de los claustros académicos.
La lectura del libro de Valeria nos recuerda también otro trabajo similar, “La sexualidad atrapada de la señorita maestra” de la Psicopedagoga Alicia Fernández. En un trabajo más reciente, Fernández insiste en la necesidad de escuchar los problemas planteados adentro del aula, teniendo en cuenta los géneros de los y las protagonistas de esos hechos. Refiriéndose a las problemáticas de aprendizaje, encontramos una apreciación que se relaciona con el texto de Flores: “Estudiando la subjetividad de la maestra particularmente analizando la función de “sus
quejas”, la dificultad para autorizarse a mostrar lo que piensa y los mecanismos inhibitorios de la necesaria agresividad que el pensar como diferenciador implica, compruebo la relación entre esos tres aspectos …”En el comienzo Valeria Flores plantea su postura teórica alimentada por la ‘política de ubicación’: “entiendo la identidad desde la pregunta por el ¿dónde estoy?, más que por el ¿quién soy?”. Y en seguida nos deja en claro que hablará, no desde el esencialismo prefijado de una identidad de mujer lesbiana feminista, sino que hará pie en lo relacional y lo provisorio: “como un mapa de los lugares donde estamos o hemos estado, que expresa las disputas en el terreno de la cultura y la política”. Un mapa guiado en este caso, donde “el feminismo lesbiano habla desde la sexualidad entendida como práctica erótica/sexual y como postura política”.
Así planteados los ejes alrededor de los cuales Valeria nos irá contando sus experiencias tanto dentro del aula, como afuera, pero adentro de movimientos políticos, feministas, y sociales, nos encontramos con los escritos de una mujer que plantea su lucha desde lo más cotidiano: “El liberarnos nosotras mismas de la autocensura que se nos ha impuesto ha sido, es quizá, una de la preocupaciones centrales con las que he lidiado en mi activismo feminista”.
“Notas lesbianas” nos interpela, nos invita a pensar y pensarnos, otra vez como mujeres, y también nos invita enérgicamente a situarnos, establecer nuestras coordenadas de espacio, de tiempo, de existencia y de políticas. Recordando nuevamente a Fernández: “Tal cual lo que nos sucede a las mujeres: la conciencia monosexuada de nuestra cultura expropió nuestra historia. Se ha perdido así la memoria de aquellas que vinieron antes que nosotras, de aquí el sentimiento de orfandad que hemos experimentado y que aún hoy mortifica a las jóvenes privándolas en el estudio de la historia universal y en los medios de comunicación del presente, de la posibilidad de identificarse con figuras femeninas”. Y agregamos, más aún adentro de las aulas, cuando quien enseña o quien quiere aprender, no encuentra la posibilidad de hablar desde su existencia como lesbiana.
Valeria Flores con “Notas lesbianas” inicia una colección de textos de necesaria aparición en el ámbito de las letras impresas en nuestro país. Queremos agradecer el apoyo económico a la Fundación Astraea para la Justicia de Estados Unidos, y a las personas que estuvieron involucradas en este proyecto desde sus comienzos hasta el final. No podemos dejar de recordar aquí a quien comenzó la tarea de la edición de textos feministas en nuestro país, y quien hoy en día continúa su labor, un poco más digitalmente, nos referimos a Feminaria Editora y a Lea Fletcher. Tanto desde la revista, hasta los libros con títulos indispensables para la tarea política de las mujeres, Feminaria revista y editorial ha sido una clara inspiración para este emprendimiento que hoy llevamos a cabo.
Irene Ocampo
Rosario, abril 2005
