Por Colaboradora
Por Logan
Normalmente mis días son intensos. Lo tienen todo. Completamente todo. Desde risas hasta llantos, pasando por emociones fuertes y momentos lánguidos, es vivir en 24 horas todo lo que puede vivirse en un mes. Me lo han dicho y he creído completamente, porque se siente así hace años…
Fuera de mis llantos, mis monólogos entrecortados y mis paredes derrumbándose, ayer pasó algo que no me había pasado antes y que me hizo sonreír irónicamente por bastante tiempo. De un momento a otro, se me ocurrió la brillante idea de mirar por sobre su hombro. Así fue cómo me encontré con diez pares de ojos que miraban atentos todos mis movimientos y los suyos. Creo que estimando un promedio sin mucha certeza, la edad de ellos no superaba los ocho años. Fuimos el centro de su atención por muchos minutos silenciosos, hasta que uno de ellos gritó con toda la voz de un niño: “¡Lesbiana!”. No pude evitar reírme y ella tampoco. Sólo que mi risa no era de nervios. Después fueron varios más lo que gritaron lo mismo. Sus labios no paraban de reír, mi cabeza no podía dejar de maquinar cosas. Apareció la profesora y gritó fuerte y claro: “¡¿Y qué tiene?!”. En ese instante, yo no pude evitar mirarla con una ceja muy en alto y mi cabeza tronó un so dyke que provocó una sonrisa cómplice en mí. Nos miramos mientras movía a todos los niños. Entrecerré los ojos sin dejar de sonreírle y pude ver perfectamente una sonrisa de vuelta, antes de que volviera a gritar: “¡Se van para allá, todos!”.
-Ay dios mío –dijo su voz y me trajo de vuelta a su lado, en el banco.
-¿Qué? –le sonreí.
-Nunca me había pasado algo así…
-A mí tampoco, pero ha sido casi adorable…
-Lesbiana –sonrió repitiendo.
-Mmmhh… Sí. Me gusta esa palabra.
-A mí no.
-A muchas no les gusta.
-Puede ser…
-Me gusta porque tiene L y B, letras linguales y labiales… Me gusta como suena, es amplia –sonreí más todavía y pronuncié lesbiana lentamente-, en todo caso, la lesbiana aquí soy yo.
Nos sonreímos mutuamente y suspiré mirando hacia el Bellas Artes, de pie, con las manos en los bolsillos. Que me griten lesbiana un montón de niñitos, no me molesta, es más, lo encuentro tan inocente que me hace sonreír. Saber que un niño a esa edad sabe lo que soy yo, me enternece, porque por más que intenten que haya maldad, hay sólo curiosidad detrás de sus voces chillonas. Curiosidad, nervios, morbo ingenuo. Son niños. No tienen idea de nada; aunque de vez en cuando y por responsabilidad de personas como yo, los aterrizamos de golpe. Me pregunto cuántos de ellos habrán llegado ayer a casa a decirle a sus padres: “¡Vi a una lesbiana!” y me pregunto a cuántas más habrán visto sin enterarse. Preguntarme la cara de los padres, no es necesario…

Athenea Escritora dijo...
Adorable !!!!!!!!!
July 20, 2006 @ 2:05 pm
susana dijo...
La curiosidad, es como lo saben?, quien los enseño?
July 20, 2006 @ 6:48 pm
Dd dijo...
la tele, seguro fue la tele…
(me gusta mucho como escribes estas anécdotas)
July 22, 2006 @ 1:07 pm
La Rosa Roja dijo...
Enternecedor tu relato!
Lo que me preocupa es qué pudieron responder los padres de esos niños si alguno de ellos lo comentó en su casa… Eso es lo que les quema la cabeza :(
Hermoso tu relato
July 22, 2006 @ 11:43 pm
sony dijo...
El problema con los niños es que ellos no pueden ser capaces aún de crearse un juicio concreto entonces van creando juicios como si armaran un rompecabezas, a mí me pasó algo semejante, trato con algunos niños y generalmente les caigo bien, un día nos encontramos en la Alameda (México) yo iba con la que en ese entonces era mi pareja, nos vimos y sus padres lo jalaron, después no nos vimos más estuve deprimida un tiempo… por que no tuve ni siquiera la oportunidad de decirle que sí era lesbiana… pero una “lesbiana buena onda” (así me decía él)
February 12, 2007 @ 9:59 pm
Male dijo...
Nada es este mundo es perverso, oscuro y malicioso hasta que se deja de ver con los ojos de la niña o niño que todos llevamos dentro.. Si tan solo conservaramos la inocencia que se nos otorgo al momento de nacer la vida seria mas facil, limpia y sincera!!!
May 3, 2007 @ 12:24 am
naibis cohen dijo...
Muy relajante la manera de tomártelo, a mi se me hubiese salido el corazón y el alma y se me hubiera vuelto a meter. Dios. Definitivamente te felicito, esa es la madures de asumir lo que somos…Gracias por existir personas como tú.
May 3, 2007 @ 10:36 pm
sandra guadalupe ortiz williams dijo...
hola me llamo sandy mira ami me paso lo mismo kon unos niños kuando hiba x el centro caminando kon mi pareja, pero kreo ke ya todo mundo lo ve komo sin nada.asi nos vemos ke hemos madurado unas a otras tan solo aceptarnos tal komo somos
June 18, 2007 @ 10:42 pm
Eva dijo...
Una vez me dijeron y con justa razon, uno no pregunta lo que no quiere saber. Creo que en este caso paso lo mismo, ninguno grito hasta que uno lo hizo, y luego se fue el miedo y gritaron todos. deja que pensar no?…
May 29, 2008 @ 7:14 pm
yo dijo...
jajajaja vaya 8 años? eso a mi me daria un ataque de risa es bastante inocente no?
June 6, 2008 @ 10:01 am
Gnóstica dijo...
Increíble relato, pues a mi también me gusta mucho la palabra “Lesbiana”, es sutil como bien dices, una vez me sucedió algo parecido a lo que cuentas y parece que es generalizado eso de echarse a reir, lógicamente, mi pareja de entonces me estaba besando en plena calle, así que casi fue una provocación, de todos modos ¿A quién le importa? si fueramos mas abiertos con respecto a ciertos temas se terminaría la carrera armamentista, Saludos.
Gnóstica
August 8, 2008 @ 12:11 pm