Por Aurora
poetapasionada@yahoo.es

Vivir una relación de pareja lesbiana, es muy difícil, y mucho más cuando se lidia con una cultura muy cerrada y conservadora.

He tenido algunas relaciones, que han sido plenas, pero tristemente, han sucumbido al medio. Lamentablemente, ese ambiente de sordidez que se le da al mundo lésbico, es un estigma que nos marca y nos desfavorece, porque no solo desvirtúa la realidad, sino que nos disminuye como seres humanos con aciertos y errores, y con plena capacidad de amar.

El no poder ir con tu pareja tomada de la mano, el no poder besarla en público, el no poder admitir, que esa que está a tu lado no es tu hermana, ni tu prima ni tu mejor amiga, sino la mujer que amas. Creo que a todas en algún momento nos ha llenado de frustraciones.

De todas formas, afortunadamente de alguna manera he sabido hacer respetar mis decisiones y derechos, considero que de alguna manera implícita, la gente asume mis preferencias sexuales.

El problema es que hasta la fecha, ninguna de las mujeres que he amado, ha estado dispuesta a mandar al diablo los convencionalismos y luchar por nuestro amor. Es algo triste, pero real.

Espero encontrar alguien que esté dispuesta a luchar por el amor de verdad.