Por Miss Fiamma

¿No han tenido situaciones tremendamente bochornosas por “ser lesbiana” (y tener puta suerte, o ser muuuy desboladas o… lo que sea)? Son los momentos en los que una se questiona la orientaciòn sexual. Propongo una anècdota bochornosa por dìa y abro el juego. Y vemos despuès si seguimos en el mismo club.

Lunes
¡Què piolas que son los mensajes de texto del celular! Muy fàciles de usar, còmodos, efectivos. Supongamos que estamos saliendo con… pongàmosle Marcia y fijamos acaramenladamente el encuentro de esa noche : “Llego cerca de las 9 preciosa, te espero ansiosamente, mil besos en la boca. Yo resuelvo la cena” Enviamos presurosas, muy presurosas porque estamos a mil… al rato llega respuesta: “Gracias por los besos, pero te parece que vaya a tu casa hoy????” Firmado: Marcela. Contacto del celular que està inmediata y alfabèticamente antes de nuestra bienamada, pero que no sòlo no es lesbiana sino que (sòlo para empeorar las cosas), es una de las màs recientes compañeras de trabajo. ¡Buen provecho! El arsénico se digiere pronto…

Martes
Vacaciones, Brasil. No hablo portugués, pero qué problema vamos a tener con el idioma, si con el Mercosur todos hablan castellano. De última, en inglés y todo bien. Largo vuelo, llegamos fritas a hotel cosmopolita y caro con la mochila al hombro. Nuestro primer conserje no hablaba castellano. La reserva indicaba que nuestra habitación tenía cama matrimonial y el muchacho nos ofrece otra. “It must be a mistake”, “No, no, there is no mistake, we want that room”. Cara de desconfianza. Luego de una corta siesta me despierto con una picadura de 10 cm de diámetro en el cuello. Me imagino rodeada de horribles insectos. Volvemos a conserjería. Segundo conserje que tampoco habla español. Muestro roncha, pido cambio de habitación. La mirada pasa de mi pareja a mí. “But, do you want a double bed?”. La segunda vez en el día. ¡¡Sí, queremos una cama matrimonial y qué!!. Mudanza de habitación. Paseo tropical. Cena romántica. Sueño reparador. Me despierto con picaduras en la mano, veo en el balcón unas arañitas sospechosas. Tercer conserje que sí habla español y asegura que esos bichitos no pican. Tercer cambio de habitación. Con cara compungida el muchacho nos dice que el hotel está lleno y sólo nos puede ofrecer una habitación con vista a la playa pero con cama matrimonial. Dios seguramente es argentino y tal vez sea lesbiano…

Miércoles
Asumámoslo, estamos de trampa. Ok. Ya duchaditas, perfumaditas, acarameladitas. Muchos besos en el ascensor. Palier. Nadie se dio cuenta. Nadie nos había visto entrar. El teléfono no sonó ni nadie nos buscó en un momentro comprometedor. O sea, el paraíso. Mmmm, qué bien que la pasamos juntas… Pero, ché, por qué se ve tanta luz en el palier. Parece que hay gente en la entrada del edificio. Sí, mucha gente. Y hay un trípode en la puerta. Sí, parece de iluminación. Ah, mirá, parece que hay también un camarógrafo. Ese no es el logo de canal 2?? Ah, qué loco, ahora que queremos salir sin ser vistas, están filmando para el noticiero justo en la entrada de tu edificio!!!
Hablando de coincidencias… ¿para qué querría sacarme la lotería verdad? Mejor juego a la ruleta. Pero a la rusa.

Jueves
Sitges. Uy cuànta geeente. No vamos a poder llegar a la mesa ni en pedo. Veo a las chiquis en el fondo, estàn descontroladìsimas. Para colmo, este salame de chaleco plateado no nos deja pasar. Mide dos metros el tipo. Y es replumoso, se la pasa gesticulando con el vasito en la mano. Ah, mirà , se està dando vuelta… me saluda. Sì, sì es un alumno mìo de la facu. Ese mismo al que le bochè (creo que “bochar” serìa un eufemismo) la monografìa con un deshonroso dos y le propuse recursar su propio nacimiento. Nooo, che, què resentimiento puede tener conmigo… Si me saludò y todo ¡Què copado, no? Despuès se habla de “visibilidad lesbiana”. Por lo menos el bomboncito que tengo al lado le da un toque de glamour a mi lèsbica presencia. Y, convengamos, esta musculosa me queda bàrbara. Ademàs, ya estaba por renunciar a la titularidad de la càtedra… (magros consuelos de la que cambia la docencia por el sacerdocio de los BONZOS)

Viernes
Mmmm, qué linda es. Y es nuestra segunda salida. No nos conocemos mucho, pero… qué linda es. Me produje para la ocasión. Un lindo vestido de tercipelo negro. Bien al cuerpo. Me queda que ni pintado. Perfumito francés. Dressed to kill, amigo De Palma. Vamos a Sitges (no me rindo después del papelón anterior. Cf. “jueves”). Mesita del fondo, bajo la escalera. Juntitas, muy juntitas. Che, esta no me toca!!! ¿Qué le pasa? Si estábamos en pleno idilio. Sí, me agarró la mano, me dio un beso, pero me acerco y se corre. Negras nubes se ciernen sobre los campos de Normandía. ¿Bailamos? Bueno, un poquito. Jum jum, se corre y no me abraza. A esta mina le pasa algo. Le paso la mano por la cintura y se queda como un arenque. Sí, le pasa algo. De otra forma, por qué me esquivaría??? Temo preguntar. Tripas corazón. Ahhh y se viene la respuesta: no me toca porque le da impresión tocar el terciopelo (y todas las otras superficies “con pelusita”). Me quedo muuuucho más tranquila cuando me dice que tampoco toca los duraznos, ni el plush, ni el polar. Yo sí estoy tocando el botón de emergencia “eject”. ¿Cómo, Sitges no tiene botón “eject”? Qué lugar de mierda, che, yo no vengo más…

Sábado
Imperdible, de la semana pasada.Los mensajes de texto me han llevado a la gloria más absoluta o al bochorno total. Debería cambiar el título a “una vida para dejar de ser tarada”!!!Mis amigos E. y M. me tienen como el archivo cinematográfico de consulta gratuita. Cada vez que están en una reunión animada y se plantea el “quién dirigió qué carajo” o “dónde actuó mengano” (Carla, me superó tu pregunta sobre los franceses disfrazados de conejos…), veo el mensaje de texto en el celular con la pregunta. Esta vez fue: “Quién es la morocha francesa de La Cena?”. Respuesta inmediata: “Fanny Ardant (que es tan linda)”. Segunda y sin interrupción: “Con quién se daba en 8 mujeres?”. Más rápida que un bombero: “Con Catherine Deneuve. Me las c…ría de buena gana a las dos” (léase: mantendría relaciones carnales). Pensaba, estos dos se deben estar comiendo un flor de asado con amigos y a mí me tienen de Google. Vuelve la tercera: “Dicen los papás de M. si a Isabel Adjani también te la c…rías?”(léase, ¿mantendrías relaciones carnales?). O sea, estaban en una reunión familiar y mi amigo E., sin pensar que yo era una depravada cinematofílica, leyó en voz alta cada una de las respuestas a los mensajes.
¿Linda manera de ser conocida por los papas de mi amiga M, verdad?