Por Miss Fiamma

Sally es argentina y vacacionaba en una concurrida playa griega. Acababa de pescarse un fenomenal embole a causa de un desencuentro con una compatriota histérica. Pero como nada justificaba embolarse en el paraíso, Sally pensó en remontar su situación y salió a pasear por el centro.
Callecitas estrechas, sol en la nariz.
De pronto dio con un restó chiquitito que hacía tacos vegetarianos.
En las mesas de la vereda dio con una belleza rubia con aire de “entender”.
Nuestra Sally se instaló en una mesa, consumió sus verduritas y un café doble mientras miraba a su futura Sally. Estaban a punto de conocerse.
Sally ( a quien desde ahora llamaremos the norwegian one /t.n.o. ) ve a nuestra Sally (¡cómo no echarle el ojo!) y se le acerca a pedirle una foto. Comienzan a charlar (¡menos mal que nuestra Sally ostenta un buen inglés!). Sally t.n.o, luego de horas y horas de conversación, le propone ir juntas a la playa al día siguiente… nuestra Sally ya tenía el regreso a Atenas pero fue volando a la oficina del ferry a posponerlo.
Ambas Sallys pasan el día juntas y encantadas. Nuestra Sally declara ser lesbiana, t.n.o. dice ser una straight divorciada y tener dos hijos ya grandes.
Llega la noche, que sería “la” noche en esta playa griega. Mucho punchi-punchi. Ellas lo recorren absolutamente todo. De pronto se abren los cielos y suena un clásico de ABBA. Nuestra Sally asocia Abba/ Europa del norte y se confiesa: When I was a child, I was in love with Fridda. T.n.o. necesita aclarar que los Abba era suecos y ella, noruega… una vez puntualizados los tantos geográficos, lanza un so you can fall in love with me!
Nuestra Sally no articula palabra, y en cambio le zampa un beso en plena boca.
Res non verba.
Después de ese encuentro Sally t.n.o. (oh, silly Sally!) no acepta dormir con nuestra Sally vernácula, quien se va al hotel pateando piedritas y sola. Su celular ilumina la noche con un mensaje. Puro elogio a su belleza (era lógico) y el mea culpa de I can`t be a lesbian but U R so special…
El ferry partía indiscutiblemente para Sally al día siguiente. Sally t.n.o. la pasa a buscar en su scooter y le ofrece unas horas de playa y despedida, mimos y sol. Le confiesa que I never felt something like this.
Nunca había sentido tal atracción.
Nunca se había fijado en otra mujer.
La deja que sienta cómo le late el corazón, le da su camiseta azul con un tractorcito, la invita a su Noruega natal, le da su abrazo.
Nuestra Sally siguió su camino.
Sally t.n.o. conoció el beso de la boca de otra mujer.
Así fue como Sally conoció a Sally
(There is no Harry, so sorry)