Por Cultura Lesbiana
Por Mariana Enriquez para Soy
Las vampiras lesbianas están impresas en el ADN mismo de las historias de seres sedientos de sangre. Más o menos explícita su sexualidad, los personajes femeninos no sólo aventajaron en casi cien años el nacimiento de Drácula, sino que además contaron con una inspiración en la vida real insoslayable: la sangrienta condesa Erzébet Bathory, que inmortalizaron tanto Valentine Penrose como Alejandra Pizarnik. En la zaga de las mejores vampiras amantes de mujeres, este año se estrenan dos películas: la excelente Let The Right One in —con la primera vampira intersex— y la un tanto denostada Lesbian Vampire Killers. Y como bonus track, la serie True Blood también presenta a su dama de dientes afilados y deseos lésbicos en la piel de la hermosa Evan Rachel Wood.
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De todas las formas de exclusión del ser humano (étnica, religiosa, ideológica, etc.) probablemente, la motivada por la orientación sexual sea las más violenta, sistemática y permanente en el tiempo, ni siquiera mediada por la geografía o la cultura. No obstante, de todas las formas que asume la homofobia / lesbofobia la de inspiración religiosa es quizás la que cala más hondo en el alma humana, no sólo porque transforma a hombres y mujeres en sus chivos expiatorios predilectos por el sólo hecho de tener un objeto de deseo / afecto distinto al de la mayoría, sino, principalmente, porque hace que las propias víctimas de la discriminación la legitimen y justifiquen en razón de un supuesto orden natural querido por Dios, del cual se sienten transgresores.
En los últimos años es evidente que, más allá de las conquistas políticas concretas, se ha alcanzado un cierto consenso social en las sociedades occidentales acerca de la reivindicación gay-lesbiana a la igualdad de derechos.
Por
por Dra. Susan Williams
El armario es una metáfora psicoanalitica que hace referencia a la parte subconsciente o inconsciente de la mente en la que la gente ‘guarda’ sus recuerdos a largo plazo, pensamientos indeseados, conflictos sin resolver, etc… Generalmente, se emplea en referencia a algo sobre la identidad o intereses de una persona que desea mantenerlo reprimido o secreto. Sociológicamente hablando, el armario se refiere al espacio social en el que tienen lugar las prácticas del manejo del estigma sobre la identidad sexual propia. La metáfora del armario está completamente ligada a la noción de salir del armario, en la que uno revela su identidad estigmatizada. El armario se asocia comunmente con una no revelada o secreta orientación sexual.
Felice era una joven judía y lesbiana, que en vano intentó escapar de Alemania antes de la guerra. En 1941 su hermano y su abuela fueron deportados y muertos. Ella logró sobrevivir trabajando bajo un falso nombre (Felice Schrader) para un periódico nacionalsocialista. En las noches colaboraba con el movimiento de resistencia pasándoles información. De carácter jovial y extrovertido, mantuvo siempre una actitud positiva y liberada pese a vivir al filo de la navaja ante la posibilidad de ser descubierta por las autoridades, como finalmente ocurrió.
Parcialmente traducido del artículo de Amy Elman “Lesbians and the Holocaust”, publicado en la revista
Muchas mujeres creen que no están en riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS) al tener relaciones sexuales con otras mujeres, sin embargo esta idea es totalmente errónea. El riesgo de las enfermedades de transmisión sexual debe definirse por comportamiento, no por orientación o tendencias sexuales. Aunque en las relaciones sexuales entre mujeres el riesgo de contagio del VIH y otras ETS es menor, existe siempre la posibilidad de contraer dichas infecciones. La vaginitis bacterial (fiebre de heno) es la más común entre lesbianas.