Ser o no Ser, esa es la cuestión
Por Colaboradora
Por Aurora
poetapasionada@yahoo.es
Hace varios meses me encontré con “Cultura Lesbiana” y fue muy agradable comprobar que es un espacio donde se tratan temas con mucha altura. Es así que me decidí a escribir mis opiniones y compartir parte de mis experiencias con las lectoras.
A raíz de aquello he recibido mails, -los cuales agradezco- en los que me pedían consejos, de cómo asumir su sexualidad, y cómo manejar su lesbianismo.
He contestado a todas las que me escribieron, y reitero, no soy psicólogo ni nada parecido, pero sí soy una lesbiana que ha pasado por las mismas dudas, incertidumbres, angustias y soledades que nos hereda esta sociedad hipócrita y discriminatoria.
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Mi mujer ya me había advertido, sus papás estarían pronto en México y quería que comiéramos juntos. Ya había tenido la oportunidad de conocer a su
Sally conoció a Sally por la más pura de las casualidades. Había enviado, cual mensaje en un botella, una respuesta por medio del ICQ. Sally vivía con su madre desde hacía algunos años. Ya había pasado los 30 años y había decidido que no quería volver a tener novio… sino novia. La PC había ayudado en la empresa, había conocido a una argentina que residía en los EEUU. Pero eso no era una novia. Era una lejana y amorosa “chica del clut” con la que podía chatear. Sólo eso.
Levanto la mano y uno de ellos acude a mi pedido.
Hace unos días estuve junto con Izel y unas amigas viendo
Una vez le contaba a alguien sobre que probablemente me gustaba una amiga cuando tenía unos 11 años, claro que no me daba cuenta de la clase de ese “gustar”.
Pasada la medianoche del sábado 16 de junio llegamos al antro musical de la discriminación:
Por
Había llegado el momento de hacerlo, de contárselo a mi madre!!!! Y todas pensaréis: “pero chica, si ya tienes una edad!! Deberías haberlo hecho cuando descubriste que mirabas más a Scully que a Fox!” Pero tenéis que comprender, queridas amigas, que cada historia tiene su historia y en la mía podéis encontrar una madre de juventud opusiana, un ambiente adverso (en mi casa nadie habla de sentimientos) y un deseo increible de viajar a cualquier otro lugar.